El equipo de Balonmano de Palma del Río protagonizó anoche una de esas gestas deportivas que quedan grabadas en la memoria. Con un primer tiempo repleto de errores defensivos y dificultades para anotar, los locales se vieron superados por un rival que aprovechó cada fallo para ampliar distancias. La tensión se notaba en el pabellón, donde la afición, pese a la desventaja, no dejó de animar ni un solo segundo.
En el descanso, el entrenador ajustó la estrategia y apeló al corazón de sus jugadores. El efecto fue inmediato: una defensa más sólida, contragolpes eléctricos y una portería convertida en un muro que frustraba cada intentona rival. Poco a poco, el marcador se fue igualando, desatando la euforia del público que rugía con cada gol. A menos de un minuto para el final, un soberbio lanzamiento desde nueve metros puso al Palma del Río por delante por primera vez en todo el partido, sellando la victoria ante una grada entregada. Este encuentro ya se perfila como uno de los momentos cumbre de la temporada balonmanística local.
